Interesados x3

¡¡¡Sin más personajes!!!

Lamento decirles que ya no aceptare más amigos por el momento, ya que la historia esta elaborada al completo y cada personaje aquí precente tiene su lugar; por lo tanto me resultaría muy cansado volver a hacer la historia (que son como unas 4o páginas *-*) solo para que su personaje aparesca. Por favor comprendan u.u|||

Nos vemos ^-^

sábado, 22 de noviembre de 2014

43. Él no lo tiene...

Mildret: Kesler (va acercando su rostro al de él) sabemos que lo disfrutaras (a punto de besarlo)
Gael: (recibe el impacto de una pluma en plena cara) oh, es Valent (con expresión neutra)
Mildret: ¿¡Hu!? (se voltea bruscamente) ¿Qué rayos quieres chiquilla? (con mirada enojada y tono exigente)
Tania: (desde el marco de las puertas del laboratorio) Solo vine a entregar esa pluma a su estúpido dueño (fija la vista en Gael fríamente) Y como estan ocupados, yo me voy (con tono gélido e hiriente)
Mildret: Así es mocosa, estamos muy ocupados (se aparta de Gael y toma una pose de indignancia) osea, como tú eres una mocosa inmadura no tienes ni idea de lo que es hacer este tipo de cosas y que no se interrumpen (cambiando su expresión a una burlona) como a ti nunca te pasará, no entiendes
Tania: ¡Callate anciana! (le grita molesta) ¡A mi no me interesa ser una arrastrada como tú, que solo de esa forma atraes a los estúpidos como éste! (señala a Gael y voltea su vista en su dirección) Lo que hagas no me interesa, solo deja de aparecerte frente a mi (le gruñe con una mirada expectante y sale de allí)
Mildret: ¡Pero que niña tan más insolente! ¡Vieja su madre! (gritando hacia donde se fue) me las pagará (resopla irritada y se acerca a Gael de nuevo) Nos vemos más tarde, baby (le susurra al oido) Después ire a tu casa y disfrutaremos juntos (le besa el cuello un par de veces y sale del aula contoneando las caderas)
Gael: (aun inmovil recargado en la pared) Estoy en problemas (se le resbala la pluma por la cara con la mirada perdida) *Si Tania está enojada conmigo, no significa nada bueno para mi*

<Casa Di Gennaro>                   

Kather: ¡Ya regresé! (baja la mochila) ¡Novert, Greta! (ve a los lados)
Novert: Bienvenida niña Katherine (saliendo de la cocina) su tutor me manda a decir que no vendrá hasta la noche
Kather: Gracias Novert (sonríe) ¿qué hay de comer? ¿No ha llegado Simón?
Greta: ¡Pichonina! (baja las escaleras) Come è stata la tua giornata di oggi?
Kather: Beh, grazie a Greta (la abraza y se separa) Non so dove è Simon?
Simón: Eccomi qui (recargado en el muro de la cocina) Sigues siendo impaciente
Kather: ¡Simón! (corre y lo abraza) ¡Te extrañé mucho!
Novert: Los dejamos (sonríe) Greta y yo iremos a la cocina a hacer la cena (camina hacia dentro de ésta)
Greta: Fate attenzione, i miei figli (les besa las mejillas y se va tras Novert)
Simón: Mis padres (se ríe y va hacia el sofá) ¿Cómo has estado en Japón? Aquí el clima es menos frío
Kather: Si, pero igual neva (suspira y se sienta a lado de él) Odio la nieve
Simón: Lo se María, lo se (se ríe y toma un poco de cafe) *¿El protegido? ¿Te has topado con él?*
Kather: Aquí soy Katherine (sonríe tranquilamente y bebe leche) *Si, va en el mismo curso que yo*
Simón: De acuerdo, "Katherine" (con tono burlón y complice) *¿Algún cambio? ¿Otra criatura que se le acerque?*
Kather: Quiero dulshe... (actuando como niña pequeña) *Ninguno, pero tiene a una hermana vampireza, y otras dos... "personas" extrañas* (ve a la nada pensativa)
Simón: Primero es la cena (termina su cafe) *¿Dos personas extrañas? ¿Algo por lo que deba preocuparme?*
Kather: Lo se... (pone carita triste y se levanta) voy a dejar mi taza *Por el momento no, pero uno de ellos...* (resopla y sacude la cabeza) Es insoportable (va a la cocina molesta)
Simón: (la ve irse y se ríe) Un nuevo favorito, supongo...

♥*♥*♥Día siguiente. temprano♥*♥*♥

Uki: (caminando por la banqueta) ¿Cómo ha estado tu padre? (un poco incómoda) *¡¿cómo rayos llegamos hasta acá?!*
Light: Bien, resolviendo un caso en la comisaria (caminando junto a ella con paso tranquilo)
Uki: Me alegra (viendo al otro lado de la calle) *Esto esta raro...*
Light: Aqui te dejo (parandose en la entrada de la prepa) Tengo que volver a la universidad (tensa los hombros) Tendré papeleo que hacer para el departamento de artes. Mi padre quiere que estudie arquitectura hasta el doctorado
Uki: ¡Ah! Bueno, esta bien (asiente y se carga bien la mochila) Te veo... ¿después? (un poco dudosa)
Light: No creo poder (con la mirada seria) Tengo que ir a con los agentes para terminar las conclusiones sobre el caso de la mujer con las cortadas y quemaduras (sacude su chamarra) Vere si puedo al menos venir por ti a las... (alza una ceja buscando respuesta)
Uki: 2:15 estaría bien (ve a todos los lados) Si no puedes, no importa
Light: Veré que pasa (suspira y empieza a caminar) No vemos luego... (se va indiferente)
Uki: (lo despide con la mano) Si, luego... (baja la mano y se queda pensativa) *Solo fue casualidad que nos encontraramos, y no es como si yo lo obligué a acompañarme*
Eru: ¡Sasuko! (corre hacia ella) Llegaste temprano
Uki: Si, entrené temprano y todo se adelantó (lo ve venir) ¿Qué tienes bajo el brazo? (le señala un rollo de papel bond)
Eru: Ya veo que si (se ríe y se ve el brazo) ¡Ah, esto! (alza el pergamino y la ve) Para la clase de sociales, me tocó hoy la mitad de clase
Uki: ¡Lo de sociales! (se alarma y ve a los lados) ¡Perdi la exposición en quien-sabe-donde..! (resopla y retorna los ojos) ¡Genail! (bufa sarcástica)
Light: ¡Sasuko! (viniendo desde atras)
Ambos: ¿Hu? (se voltean hacia la voz) ¡Y-Yagami! (sorprendidos)
Light: (se para frente a Uki) Se te cayó de la mochila... (le tiende un rollo de papel) Toma, es tuyo ¿no?
Uki: ¡Gracias! (toma el bond y lo ve) seguramente fue el empujon del cruce principal (lo atora en su mochila)
Eru: ¿Cruce principal? (la voltea a ver confundido) ¿Por donde te veniste? Tu casa esta hacia el este, no al norte
Uki: Bueno... (carraspea y se rasca la nuca) Tube que atender ciertos asuntos con un compañero de Sasuke (se ríe nerviosa y desvía la mirada)
Eru: ¡Te he dicho que no te metas en eso! (niega reprobante) ¿Y tú? (se voltea hacia Light) Sabes donde es su casa, ¿no? ¿Entonces por qué no hiciste nada? (frunce el ceño y lo ve con mirada acusadora)
Light: Si ella tiene asuntos pendientes, no tengo porque interponerme en sus decisiones (con tono serio) Ella sabrá que hacer con su vida (se cruza de brazos)
Eru: ¿Si se lastima por esas decisiones dirás que es parte de su vida voluntaria? (haciendole frente) No siempre todo esta calcula- (lo empujan) ¿Eh? ¿Qué? (ve hacia donde recibio el golpe) ¡Anatasha! (la ayuda a pararse) ¿Estas bien?
Ana: ¿Eh? ¡Ah, si! Gracias Ryuzaki (se incorpora) Es solo que alguien esta muy ancho (viendo a Castiel con ojos acusadores)
Castiel: Estabas estorbando tabla de planchar (cruzado de brazos con aire superior)
Eru: Un hombre no tiene porque estar interesado en el aspecto físico de una mujer (con ojos defensores)
Ana: Dejalo Ryu (lo ve) Él no tiene nada atras, por eso esta celoso (sonríe provocadora)
Castiel: Si, claro (gruñe y la ve amenazante) Te apuesto a que harías cola para ser mi novia aunque sea una hora
Ana: ¿De donde vino eso? (resopla y gira los ojos) Yo jamás andaría con alguien que no tiene nada atras
Castiel: Eso dicen todas (sonríe burlón)
Eru: Lo hilarante... (con tono vacilador) Es que todas esas chicas con las que sale son de mente simple y plastificada; y él aun así, se siente complacido con eso (voltea la vista hacia Castiel desafiante) ¿Un raro interes?
Castiel: Es mejor salir con chicas idiotas a no salir con ninguna por tener ojeras todo el tiempo (escupe molesto)
Eru: Yo no quiero jugar con las mujeres, y tampoco quiero que solo me vean por el físico (con tono sereno) Pero a mi parecer, lo único que te miran es la cara, porque de atras estas igual de plano que de frente (se ríe)
Castiel: Mira Lawliet... (se acerca a él con la mirada llena de ira) Más vale que-
Bocina: (resuena por toda la entrada) Jóven Bergeron, Castiel... (con tono arisco) Favor de pasar a orientación, el profesor Grinjand le busca (cierre del micrófono)
Castiel: (resopla y relaja los musculos) Te salvaste esta vez, palillo de dientes (retrocede, agarra la correa de su mochila, la avienta hacia él y la pesca en el aire) Pero no te metas en donde no te llaman (lo ve hostil, se carga la mochila al hombro y se va)
Ana: Odio su malhumor (resopla, niega y ve a Ryu) No debi meterte en esto, perdón (medio sonríe como disculpa)
Eru: No importa, eres mi amiga (se sonrroja un poco y desvía la mirada)
Uki: ¿¡Entonces no me defenderías ni me reñirías!? (con tono exigente)
Ambos: ¿Eh? (voltean la vista hacia ella)
Light: No quise decir eso (con mirada serena) Simplemente creo que sabes lo que haces
Uki: ¿Y si en una de esas tantas decisiones arriesgadas me pasa algo? (lo ve expectante) ¿Qué harías? ¿Qué dirías?
Light: No hay que pensar en eso mientras no pase (suspira) Me tengo que ir (se da la vuelta) Hablamos más claro de esto en otra ocación (empieza a marcharse)
Uki: ¡¿Entonces pensaras en eso sólo cuando ya pase?! (resopla frustrada) No te entiendo Light
Ana: Vaya... (ve asombrada la pelea) Nunca pensé que Sasuko fuera tan... (dudativa)
Eru: ¿Insegura? (la ve y se ríe) El salir con alguien mayor te da mucho en que pensar, aunque... (suspira) Siempre he dicho que él no es para ella
Ana: Pues es su cuento si quieren seguir juntos (vacila y ve hacia el edificio) Hora de irnos (empieza a caminar) *¿Inseguridad? ¿El amor te vuelve inseguro?*
Eru: Vamos (camina tras ella) *Vaya que las chicas son enigmaticas*

Makoto: ¿Saben? (sentado en el cespet) Hay un nuevo chico, es extrangero
Martín: ¿Extrangero? Yo también lo soy (recargado en el tronco del árbol)
Makoto:Si, pero él parece ser que viene de Italía (con tono sereno)
Esteban: Italia... (acostado en el pasto viendo el cielo) Alguien era de Italia, ¿quien?
Viole: (llega a donde ellos) Kather (se para frente a él) Kather es de Italia
Martín: ¿Simple casualidad que te acordaras? (con tono elocuente)
Esteban: No es alguien importante, deja de hacer conclusiones estúpidas Prado (resopla)
Viole: Ayer me contó que venía un amigo suyo de su natal Nápole, hijo de su nana y su cocinero (se sienta con Makoto) tal vez venga hoy
Makoto: Yo creo que ya es un hecho (viendo a lo lejos) Prado, Shinda... (señala la entrada) Ha de ser él
Ambos: (se voltean hacia donde señala) ¡¿L-Limusina?! (muy sorprendidos)
Viole: Su tutor es un político, tiene sentido (se ríe y los ve bajar)

Simón: (abre la puerta del pasajero) Adelante, mi señorita Katherine (le tiende la mano)
Kather: Gracias (le sonríe y toma su mano) Todos me miran (ve disimuladamente a los lados) Que horror, sabía que no era buena idea venir en esta cosa (sacude la cabeza)
Simón: (se ríe) Su tutor me lo pidió, y yo soy su chofer personal (cierra la puerta y hace una señal para que se vaya)
Kather: Aqui eres mi amigo de la infancia, no mi chofer (lo ve y sonríe) Estamos en un instituto normal, no te preocupes
Simón: De acuerdo, tomare tu consejo (le besa la mano) Querida Katherine (le guiña)
Kather: (se ríe) Vamos a clase, Simón (empiezan a caminar)
Viole: ¡Guou! (se sorprende) Parece muy caballeroso, y atento con Kather
Makoto: Ha de ser costumbre de Nápoles salidar de esa forma (sonríey ve disimuladaamente a Teban)
Esteban: Ni que estuvieramos en la época colonial para ser así (resopla y rueda los ojos)
Martín: ¿Lo dices por algo en especial? (se ríe elocuente)
Esteban: ¡Que dejes de decir tonterias, argentino de segunda! (lo ve molesto y le gruñe)
Kather: Hola chicos (se acerca a ellos) Les quiero presentar a mi amigo, Simón Migliore (lo presenta) Simón, ellos son... (refiriendose a cada uno) Violeta Sparkle, Makoto Sekigawa, Martín Prado y... (ve a Esteban frunciendo el ceño) Esteban Shinda, un odioso malhumorado
Simón: Un gusto (les sonríe) Me llamo Simón Migliore, vengo de Nápoles y me hospedare en casa de mi amiga Katherine por un tiempo
Viole: El gusto es nuestro, Simón (le sonríe en forma de respuesta) Kather me ha contado algo sobre usted
Simón: Recuerdos buenos, espero (con expresión afable)
Esteban: (susurra viendo a otro lado) Si se tiene la conciencia limpia, no se tiene que temer (con tono eceptico)
Kather: Eso debería decirlo una persona más adecuada (resopla molesta) Vaya que tu no eres presisamente un ángel
Esteban: (la ve con brusquedad) No sabes sobre mi, así que no hables por hablar en mi nombre (gruñe enfadado) Niña caprichosa y mimada
Kather: ¡Tu no me conoces! (se acerca a él con el ceño fruncido) No tienes derecho de calificarme de esa manera, no una persona como tú (se vuelven cristalinos sus ojos) ¡Un ignorante ante las cosas! ¡Alguien que no sabe nada de nada!
Simón: ¡Eh, tranquila! (se interpone entre ambos) Tranquila, María (la ve a los ojos) No empieces algo que no puedes terminar tan a la ligera
Esteban: ¿Alguien que no sabe nada de nada? (se levanta indignado y la ve con odio) ¿Qué sabes tu de saber? Todo lo que querías lo tenías (aprieta los puños) ¡Lo podías comprar todo! ¡A ti no te faltó nada!
Kather: ¡Me faltó una cosa! ¡UNA COSA! (lo reta con la mirada) ¡Una estúpida cosa que todavía no tengo! ¡Una cosa que tu tienes y que nunca entenderas! (se le resbala una lágrima) ¡Una cosa que es necesaria para vivir!
Esteban: ¡Yo caresco de esa cosa, para tu información! (es sostenido por Martín y Makoto) ¡Ese algo se me fue arrebatado desde muy pequeño! ¡Tanto que ni siquiera lo recuerdo! (grita desesperado) ¡Así que no me vengas con sermones de perder y no tener cosas valiosas! (la ve a los ojos y empieza a derramar lágrimas) ¡YO NUNCA TUBE NI TENDRE ESO QUE TU TIENES!
Kather: (se queda estupefacta) E... esa cosa... (empieza a recordar) *Jess: (suspira y se sienta en una banca) Onni-san no tenía apellidos, ni familia, mucho menos un lugar donde vivir (ve a todas) era huerfano, bueno.. (duda) sigue siendolo...* (empieza a llorar silenciosamente)
Esteban: (la ve con una mirada llena de sufrimiento) ¡Tu lo puedes cambiar petiza! (ve hacia abajo y sigue llorando) Yo no...
Martín: Esteban (lo llama con voz firme pero comprensiva) Te tienes que calmar... (lo ve a los ojos)
Esteban: (le sostiene la mirada) Lo se... (aun callendo lágrimas por sus mejillas)
Makoto: Vente (lo ayuda a apoyarse en él) Vamos a donde te tranquilices...
Esteban: (asiente y se va con ellos)
Viole: (los ve irse preocupada) Nunca había visto así a Esteban (voltea hacia Kather y Simón) Pense que era más... controlador consigo mismo
Simón: No lo conosco... (ve hacia donde se fueron) Pero parece tener una gran herida... (pensativo) *Así que él era del que tanto se quejaba Katherine...* (la voltea a ver) ¿María?
Kather: (con la mirada perdida) Yo... no quería lastimarlo (se le resbalan las lágrimas) *Él... no lo tiene; y ya nunca podrá tenerlo*

Esteban llorando de dolor...

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-Tienes que comportarte niña -caminando con paso presuroso por los pasillos del castillo- En este baile conoceras a tu prometido y demostraras que eres una jóven con los mejores modales de toda la región.-
-Si, madre -suspira con tono cansado una señorita princesa de ese reino que tenía una mirada fastidiosa en sus ojos color esmeralda- Le demostraré a mi "adorado" prometido que tan chica puedo ser -sonríe en dirección a su primo y patea una pata de una mesilla cercana, ésta se cae con la pata rota- Definitivamente le demostraré quien y como soy -con mirada orgullosa-.
-Menuda escabechina estas hecha! -grita horrorizada- ¡Arturo, dile algo a esta criatura tan desgraciada que me dio Dios! -voltea a ver a su marido en busca de apoyo-
-Emily... -suspira igual cansado por las réplicas de su mujer- Comportate, tu madre está muy alterada y jugar con ella hará que pierda los estribos -le sonríe gentilmente y con tono cálido- Y yo ya estoy viejo para aguantar su pesado carácter -el aire que rodeaba al padre y la hija era de total complicidad. Les encantaba ver como aquella mujer canosa hacia berrinche tras berrinche por sus constantes burlas.-
-¡Hijos del demonio! -grita eufórica y hace espavimientos con las manos- ¡Que se los lleve el tren! ¡Vayanse con Satanas! -con cada palabra, la señora de los pasados 50 años perdía cada vez más la cordura y el enorme autocontrol que ella tenía y que tanto insistía a su hija para tener-. ¡Pudrance en la obscuridad! ¡Que los parta un rayo! ¡un torrente! ¡una culebra! ¡Ya no los quiero! -En cualquier momento iba a estallar, su cara estaba hirviendo como el metal al rojo vivo. Toda aquella persona que la viera en ese momento juraría que no era la soberana de ese reino. Lo juraría por su vida y por su muerte.-
-Calma tía, calma -después del gesto de diversión que tenían su tío y su prima, el barón de Biachi decidió que era hora de volver a tener a la reina de siempre. La travesura del día estaba hecha- No se preocupe por este par de humanos indecentes, que la princesa de este reino tendrá que actuar como tal en poco menos de 5 minutos, y tendra que demostrar su educación y su elegancia.-

Narrador: El baile de mascaras comenzó poco después de la entrada de la familia real al gran salón. Todo el mundo, damas con sus pomposos vestidos y caballeros con sus trajes de etiqueta, danzaban al ritmo de la música sin preocuparse por nada: nada de guerras, nada de problemas económicos, nada de joyas preciadas, nada de que la princesa de ese reino había desaparecido rumbo al patio lateral porque a ella sí le importaba todo lo anterior mencionado. La jóven princesa del reino Rubín sentada a orillas de la fuente suspiró. Le desagradaba que toda aquella gente más mezquína y rica ahora estuviera divirtiendose, como sí el mundo parará cuando ellos lo desearán. En esos momentos mucha gente del pueblo sufrían los estragos de la guerra: hambre, pobreza, desempleo, inseguridad, enfermedades, muertes diarias, casas insalubres. Todo gracias a una maldita joya mágica.

-Que descaro tienen -sentenció para sí misma mientras volteaba la vista hacia la pista de baile- Actuando como sí nada pasará, ignorantes felices.
-Lo ha dicho en voz alta -un muchacho, por no decir hombre, se encontraba en la entrada al jardín que la pelinegra ocupaba con un antifaz cubriendo su rostro- Son ignorantes ante lo pasado; o si lo saben, poca importancia tiene para ellos. Viven siendo egoístas y velando por su propia felicidad; es su naturaleza -sonrió irónico ante su discurso mientra avanzaba con paso tranquilo hacia su compañera de platica-.
-Inaudito -al ver que una presencia estaba al tanto de sus pensamientos su cabeza se giró por instinto, encontrandose con el caballero- ¿Usted quíen es?
-No creo sea conveniente revelar mi identidad, puesto que se perdería el sentido de dicha reunión -su tono era ligeramente picardico, y pese a que el antifaz cubría gran parte del rostro; dejaba ver sus ojos color ambar, que reflejaban un brillo travieso- ¿No cree. señorita...?
-Tiene razón, completamente -negó con vehemencia y de nuevo se encontró con ese par de avellanas- ¿Le apetecería intercambiar pasos con la señorita que tampoco está dispuesta a darle su nombre? Jóven "no es conveniente" -sonrió invitandolo al juego amistoso sin dejar de ser cortes. No estaban coqueteando, se le llamaba pasar el rato-.
-En absoluto -también negó. Era evidente que esa jovencita lo estaba atrapando en su juego, y realmente no estaba jugando a nada con ella. Era un caballero y ella una dama, debía tener los modales siempre presentes.- ¿Le apetece alguna pieza en especial? -se acercó a ella, parecía no tener intenciones de ir a la atiborrada sala de baile pese a estar ya parada; aun frente a la fuente.-
-Un vals, gracias -empezó a andar alrededor de dicha fuente con paso quedo sin apartar su vista de él- No malinterprete, el hecho de que quiero bailar una danza tan "escandalosa" con un extraño es solo simple capricho de que me vino la nostalgía de aquellos días en que lo bailaba con mi padre -terminó de dar la vuelta y se enfrentó a él, aun manteniendo la distancia entre sus cuerpos- Y es bastante decoroso el hecho de que estemos a plena vista de una de las anfitrionas.-
-Si usted está de acuerdo, me parece bien -asintió de acuerdo con el argumento de la joven que tenpia enfrente. Le parecía divertido que la chica se las haya ingeniado para atraparlo a bailar con ella, una total desconocida- ¿me concede la pieza? -Le tendió la mano con toda la cordialidad que intentó aparentar, al menos al bailar no tenía que seguir las risas de ella-.
-Por supuesto -hizó una pequeña reverencia la castaña, tomando su vestido color durazno de ambas puntas e inclinando su cabeza hacia delante en forma de aceptación- Será un honor caballero -tomó su mano y puso la otra en su hombro. Al estar más cerca se pudieron notar los aproximados 10 centímetros que los diferenciaban; y aunque ella no era especialmente bajita, él tampoco carecía de altura.-
-Baila muy bien usted, joven dama -el muchacho, u hombre, de ojos color ambar llevaba a la dama por todos los adoquines del gran jardin con gracia y sutileza; haciendo que sus cuerpos manteniendo siempre los 30 centímetros que las reglas exigían, se vieran como dos hermosas figuras hechizadas bajo el esplendor de la luna-.
-¡Hija! -la reina había decidido interrumpir la tranquila danza que ambos individuos compartían al cabo de 30 minutos. Venía practicamente corriendo desde la entrada principal del salón con la única intención de encontrar a su primogénita- Ven, tengo que presentarte a mucha gente -Ambos jovenes habían parado sus pasos al ver a la mujer acercarse con mucha prisa, y gracias a ellos la señora no tubo el más mínimo problema en agarrar a la muchacha por el brazo y aparentemente arrastrarla hacia el interior de la construcción-.
-¿Qué es tan urgente madre? -la señorita futura soberana del reino seguía a su autora con poco entusiasmo. Cuando su señora estaba llena de energía, la razón no era en absoluto del agrado de su hija-.
-Quiero que conozcas a tú prometido, el duque Richard -habían llegado hasta las escaleras que daban lugar a los asientos del trono, donde yacia su padre acompañado de un muchacho de cabello plateado como la luna-.
-Un gusto conocerla, princesa Rubín -cuando vio a la hermosa jovencita aproximarse; él, como todo un caballero digno de ser llamado así, hizo reverencia con tal gracia y aplomo incomparable- El duque de Farnsworth a sus servicios -y sin un ápice de inseguridad, plantó un beso en el dorso de la mano derecha que ahora sostenía entre la suya-.
-El placer es todo mío, duque Richard -sonrió, por cortesía y compromiso, nada más. Para ella, era otro individuo de la alta burguesía que no hacía más que pensar en sí mismo. A ella no le satisfacía en nada un marido que prefiriera llenarla de joyas y vestidos costosos en lugar de besos y muestras de afecto, un marido que pasará sus fines de semana en los clubes en lugar de a lado suyo sentados frente a la fogata tomando leche caliente o algo de coñac. Para ella, el amor era antes que cualquier otra cosa, lástima que a su madre no le importará en lo más mínimo.-
-¿Le apetece bailar? -no había notado su falta de interes. Pensó Emily, pues luego del cordial saludo y presentación habían quedado varios minutos en silencio, sin saber a ciencia cierta que hacer.- Una pieza, no pido más -le tendió su pálida mano con gentileza mientras la orquesta empezaba a tocar el tan elegante Cotillón.-
-Será un honor -volvió a sonreir y se dispuso a ir a la pista de baile con tan ilustre compañero. Se unieron a un grupo que empezaba a tomar posición. Sin embargo, pese a ser una danza vigorosa; la princesa mantenía su vista fija en el suelo cuando se trataba de tomar a su pareja-.
-¿No sabe que es de mala educación no ver a los ojos a su pareja cuando se baila? -el tono picardico la sacó de sus pensamientos. Su prometido tenía su vista clavada en ella, sus ojos color negro azabache tenían un ligero toque de preocupación- Parece distraida, señorita
-¿Es así? Lo lamento -la jóven parecía apenada, pues sus mejillas tomaron un color ligeramente carmesí- No se lo tome a mal, pero no estoy muy acostumbrada a su precensia, duque Richard -no lo vio a los ojos, no se sentía capaz de eso-.
-Supongo que es inevitable -su suspiro estaba cargado de decepción, pero era cierto que llevaban no más de una hora conociendose; era lógico y comprensible que aquella dama tan elegante y dulce no estuviera acostumbrada a sus encantos.- Pero... -sin embargo, no iba a darse por vencido: nunca ninguna muchacha, era inmune a su presencia; y su prometida por nada del mundo sería la excepción- Va a ver que con el tiempo terminará enamorada de mi ser, dulce Emily -Sin esperar respuesta de la ojiverde, posó su mano sobre su mejilla y le dedicó una sonrisa seductora.-